MANIFIESTO SOBRE EL EQUIPAMIENTO Y APERTURAS DE VÍAS EN PARED.

ANTECEDENTES

En Octubre de 2014 nos reunimos un grupo de escaladores movidos por la necesidad de tratar un tema que nos incumbe y preocupa a todos; el aumento, en un corto plazo de tiempo en la provincia de Huesca, de aperturas de nuevas vías de varios largos con determinado “estilo” caracterizado por, a nuestro entender, un excesivo equipamiento que desvirtúa los valores tradicionales de la escalada, máxime si estas vías se ubican en zonas tradicionalmente caracterizadas por un estilo mucho más limpio.

La apertura de este tipo de vías ha estado también acompañada en algunas ocasiones de acciones negativas como aproximaciones hasta pie de vía que se han señalizado/pintado con spray, chapas pintadas en la pared y pisadas de otras vías añadiendo seguros que no existían.

Es patente la preocupación general de que empiecen a proliferar este tipo de vías muy equipadas o sobreequipadas, sobre todo en zonas con un estilo clásico definido.

No se redacta este Manifiesto con el ánimo de imponer nuestros criterios al resto de la comunidad escaladora. Seguramente lo más bonito de la montaña es que no hay reglas y cada uno elige libremente su estilo. Pero sí se pretende sentar unas bases éticas que frenen esta tendencia a eliminar riesgos y hacer accesible cualquier pared a cualquier escalador desvirtuando el espíritu de superación que, entendemos, debe guiar a todo escalador. Se pone de manifiesto la voluntad de intentar resolver el problema de la convivencia de estilos en la pared de una manera global, sin centrarse en hechos aislados acaecidos en algunas paredes.

Es constatable la existencia de dos tipos básicos de escaladores de pared situados en dos extremos en lo que a equipamiento fijo en pared se refiere: los que prefieren vías equipadas y los que prefieren las vías de “aventura” o autoprotección, lo que suele llamarse escalada clásica. Por en medio hay muchos estilos que al final se diferencian por la colocación de mayor o menor número de seguros fijos donde es posible la autoprotección y por la densidad de seguros emplazados por metros de vía.

En el caso de los escaladores que practican la escalada clásica, la inmensa mayoría de ellos, por no decir la totalidad, escalan vías de todos los estilos: clásica, deportiva y vías de pared equipadas.

También y desde el respeto se decide intentar consensuar unos principios éticos que ayuden a definir de manera clara las zonas en las que se debería desarrollar cada tipo de escalada.

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EL MANIFIESTO

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Teniendo en cuenta que este fenómeno no es aislado sino global y siguiendo las directrices establecidas para este mismo trabajo por la UIAA (Unión Internacional de Asociaciones Alpinas) se proponen las siguientes acciones:

1a) Hacer pública desde los clubs de montaña, federaciones, Internet, refugios etc., una lista de lugares con paredes que, bien por su “recorrido histórico” o bien por su localización dentro de un espacio natural con restricciones, deberían respetarse e intentar escalar con el mínimo impacto posible.

Estos lugares se limitan, de momento, al ámbito “aragonés” y limítrofe cercano. La lista es amplia y no es cerrada: Cienfuens, Montrebei, Peña Montañesa, Turbón, Barranco de la Hoz, Órganos de Montoro y otras zonas o paredes aisladas donde el “estilo” de apertura sea similar. También y en general las zonas de alta montaña como podrían ser a modo de ejemplo: Ansabere, Midi d'Ossau, Ordesa, V ignemale, Maladeta, zona de Gavarnie, Balaitous, Aspe, Anayet o Foratata.

Se considera que las zonas de alta montaña en general (por encima de 1.500 metros de altura como orientación en los Pirineos) deberían preservarse para la escalada clásica. Entendiendo que pueden establecerse zonas de escalada deportiva o vías equipadas de pared en aquellas zonas cercanas a los valles o aquellas partes de la montaña de más fácil acceso siempre y cuando no haya algún tipo de restricciones.

En cuanto a las vías equipadas, o excesivamente equipadas, ya existentes en zonas de estilo clásico o de alta montaña se plantea en general respetarlas. No se está de acuerdo con los desequipamientos salvo casos debidamente justificados.

2a) Hacer públicas también unas recomendaciones que buscan preservar la roca en su estado natural para la escalada clásica:

  •   No se deberían utilizar parabolts, químicos u otros anclajes fijos en donde exista posibilidad de usar piezas de autoprotección o seguros flotantes. No se considera negativo o perjudicial el uso de estos anclajes fijos en sí mismos; lo que se considera negativo es su uso donde no hacen falta o se da un uso excesivo.

  •   Se trata, en definitiva, de adaptar lo menos posible la montaña a nosotros sino de adaptarnos nosotros a ella. Es importante el componente psicológico de la escalada; el hecho de poder enfrentar nuestros miedos y asumir determinados riesgos. Entendemos todo esto como parte fundamental de la filosofía que rige la escalada, que entendemos es algo más que un deporte.

  •   Respetar el espacio entre vías para que se mantenga el compromiso original y la “libertad” entre las mismas.

  •   Respetar el estilo y la ética, traducido como “recorrido histórico”, de la escalada en cada una de las diferentes paredes.

  •   Preservar espacios para las futuras generaciones donde la evolución de la técnica les permita enfrentar sus propios retos donde ahora sólo es posible escalar abusando de los anclajes fijos en cuestión.

    CONCLUSIÓN

    En las zonas de escalada clásica o aventura y en las zonas de alta montaña (salvo las excepciones mencionadas) se deberían abrir las vías considerando esta ética, estas normas básicas que se han pretendido definir en este manifiesto.

    La importancia de este documento radica también en ayudar a evitar conflictos incitando a los escaladores a organizarse, antes que dejar que otros organismos estatales resuelvan los desacuerdos mediante prohibiciones.

    Así mismo dicho documento tendrá relevancia si cuenta con el apoyo de la mayoría de escaladores y aperturistas de vías de pared independientemente del estilo o estilos que practiquen o prefieran.

    Y a partir de este documento y del apoyo al mismo, se hace necesario tener interlocutores que representen a este colectivo y defiendan estos principios frente a Administraciones, propietarios, grupos ecologistas, etc. que en los últimos tiempos obstaculizan la práctica de la escalada con restricciones y prohibiciones a menudo difíciles de entender.