Abriendo por la sierra.
 
Lo que hacen los taladros. Y así es.
Pese a los rumores de k una cierta inquisición corre vigilando los Pirineos últimamente en pro de un desarollo sostenible de nuestras paredes y riscos, Oscar y yo decidimos hacernos con un “taladro industrial”.
Nuestros contactos en los bajos fondos nos ayudaron en la tarea y en las instrucciones  del aparato en cuestión no aparecía ningún manual de uso y disfrute con el que regular el “placer del gatillo”. Es una cuestión personal decidimos dándole vueltas en nuestras sudorosas manos. Como tantas otras cosas en la vida el límite lo pone la conciencia de cada cual.
Oscar ya no está. Fiel a su ética minimalista no llegó a poner ningún bolt. No le dio tiempo. Pero se que hubiera entrado con gusto en ese “club” que usa la máquina con medida, la medida de su conciencia que piensa en el respeto y la menor ayuda de la expansión posible, y que implica dejar poco rastro en las paredes y elevar la dosis de autoprotección dejando el camino listo para una ascensión sin maza ni clavos.
Siguiente pregunta: ¿dónde están los límites?.
 
Nuestra máquina infernal ya empezó a currar de a poquito y según nuestra conciencia.
Parece que le gusta, como a nosotros, la Sierra de Guara.
 
 
 
 
 
 
 Miguel “garrapata monegrina” Madoz es un tipo con un cerebro y unas ganas particulares por estas labores aperturistas. Le gustan, tal vez sus comienzos tengan la culpa junto con algo del ADN, los parajes agrestes y los riscos alejados, darle vida a sus jugueticos e inventar o reinventar formas insólitas de protegerse en el medio vertical.
Con él nos pusimos a la faena esta primavera y con la llegada del otoño, fuera de la época de nidificación de especies voladoras habitantes de las paredes, hemos continuado descubriendo viejos proyectos, nuevos regalos, que aquí aparecen finalizados.  
 
 
 

     

                            Cara N-E del Huevo de Morrano

 

  

   

 

 


 

 

Capítulo I. EL HUEVO DE MORRANO.

Hacía tiempo que me preguntaba si aquella roca tan especial sería escalable. Este monolito mezcla de arenisca y conglomerado viejo atrae la mirada aunque no quieras. Y tantas veces ahí, con la duda, hasta que apareció "la garrapata". Vamos a ver... y fuimos, con el piolet, por si acaso.

  

El último tramo desde el collado

Nos quería sonar que a este serrano mallo ya se había subido alguien y con los días nos enteramos de que el Sr. Picazo ya había puesto sus pies, junto con amigos, en la cima de esta atalaya del Alcanadre y la tierra baja. También, por los comentarios en su libro supimos que  antes, bastante antes, alguien lo había escalado.

limpieza

la garrapata en el 1er largo

Nos pusimos a ello decidiendonos por una línea fisurada de la cara N-E. La vía nos llevo varios días de subir como pudimos. En nuestra búsqueda del itinerario coincidimos con una reunión que creemos es común a las dos ascensiones anteriores y que nosotros también aprovechamos.

La escalada, debido a su peculiar roca, consistencia de la misma y nuestra baja condición física y mental nos la tomamos con calma. Sacamos todos los "jugueticos" a nuestro alcance y despues de dos o tres días de faena conseguimos llegar a la cima. Allá arriba no había nada. Tierra seca. Y al sur, más seca aún.

La ruta ha quedado bastante limpia para como estaba y se escala en libre en su totalidad. Hay algún paso un poco obligado ( a no ser que se de bien lo de guarrear encima de los estribos ) en V+/6a.

Ahora si sonreimos...

 La vía se asegura bastante aunque no todo bueno.

2º largo...

Esta es la cara N-E así que es posible su ascensión en verano  dentro de los calores de la sierra y en invierno puede hacer algo de frío.

Jon en el rapel de la 1ª rep.

Descenso en rapel de 27 m. hacia el collado de una curiosa instalación. Previsión de cordinos es bien.

Ruta para amantes de los sitios agrestes y las rocas variopintas.

Inicio 2º largo

En los largos hay algún clavo y/o algún bolt de 10 mm. y algún puente de roca en el último, una interesante "grieta gorda" como dice la garrapata. Las reuniones son "cañon".

·3er largo... mea culpa

 

La primera vez que se subió (en principio) algún humano a este huevo fue en marzo del 60 (hacer cuentas) y fueron un grupo de escaladores del club Peña Guara de Huesca entre los que se encontraba Angel Lores. Olé por ellos y sus ganas. 

  


 

Capitulo II. LA INDIRECTÍSSIMA DEL BALCED.

La superplaca...

 

Tras la conocida aproximación de los Oscuros del Balced con remojo de pies y pasos de bloke llegamos a pie de vía justo a la altura del primer rapel del barranco y en la margen izquierda.

Es tierra de nadie esta enorme placa tumbada de grandes y buenos cantos donde el recorrido lo marca tu particular olfato. La roca en general es buena salvo algún corto tramo. El aseguramiento no siempre es evidente y pueden pasar metros sin encontrar buenos emplazamientos para los jugueticos que llevamos. Eso si: es facil.

Ana y Gorka en el 3er largo

Tal vez sea exagerar pero puede ser uno de los mejores recorridos en su grado de la zona norte. Y si no por lo menos... curioso.

diosss.. esto es lo mio

...y que (parece) nadie se hubiera subido antes. ! ?    

 

Hay sitios por donde uno pasa día tras día pensando en el tengoque.. que nunca llega. Este ha sido uno de esos. 

Gorka en la 1º repetición

Escondidas en la sierra hay joyitas como esta, que si no miras atrás, por miedo a convertirte en medusa o porque tienes prisa, no ves. Y si la ves te entran ganas y al final vas.

Fuimos con ganas y con la duda de qué calidad nos ibamos a encontrar y el resultado fué mucho mejor de lo esperado. Una elegante escalada de 4º grado de 200 m. con reuniónes bien cómodas y largos bien largos.

         saliendo de la 1ª r.

 

En la vía quedó un clavo y un puente de roca en el primer largo, un nudo empotrado en el 2º y 4º, otro puente en el 3º y la segunda reunión con un bolt y un puente.

 

 

 

 


 

continuará...