Alpes...
Como otros años volvemos para allá. Y como estos últimos intentando seguir descubriendo nuevos sitios que no "tachando".

Lo nuevo motiva más aunque sea trabajar "a vista" y lo que eso supone de planificación, estudio previo, tal vez solventar

algunos imprevistos. Pero esto te hace estar más vivo, con los ojos bién abiertos.

 

El tren en las entrañas de la montaña.

 Uno de los viajes acompaño a Santi y el Mallorca Team (MT) al Oberland suizo. Primera parada Grindelwald. Mítico pueblo bajo la norte del Ogro. Objetivo ambicioso de Monch, Junfrau y arista sur del Eiger, una  de sus "normales".
Con mal tiempo llegamos al Monchhutte desde donde saldremos cada día. Primer día con un tiempo regular y solos alcanzamos la cumbre del Monch entre la niebla. Día siguiente de refugio. Fuera sopla y nieva. Siguiente jornada salimos dos equipos diferentes: Uno a intentar la arista del Eiger y otros se decantan por un tres mil y pico cercano. Con buen tiempo y frío las primeras luces nos pillan en la arista del Eiger y tras avanzar durante una hora decidimos volvernos. No esta trazada y nuestro nivel de cordada impone precaución. Y esta nos lleva a decidir darnos la vuelta. Otra vez será... cuando tengamos hechos los deberes alpinísticos. Ese mismo día vamos y hacemos una directa al tresmil que hace la otra cordada. Último día salimos hacia el Junfrau donde hacemos cima con un buen horario y pensando en las cervezas que nos hemos ganado allá en el valle. Llegamos al Junfraujoch entre la niebla y japoneses que, haciendonos fotos como si salieramos en una pelicula de Kurosawa, nos sonrien.
Una vez más el MT "a tope"... así da gusto. Gracias.
 

 

De camino a la arista final del Monch y cima.

 

 

Con la cima del Eiger al fondo... otro día será.

 

 

Subiendo al Junfrau.

 

Cima del Junfrau.

 

Bajando.

 

 

Siguiente, finales de julio, salimos con Sir Enry de nuevo hacia suiza con parada de rigor en Chamonix
para ver a los amigos. Saas Fe. Primer día nos vamos al Alphubel. Teleférico parado. Ui... pues cogemos
el otro... Vale, habrá que cruzar toooodo el glaciar para pillar la normal. Así tras tres horas y media y
a doscientos m. de cima decidimos darnos la vuelta. La altura se nota y este año Sir Enry esta de
darle a la bici a muerte... y lo de patear lo tiene un poco olvidado. Día siguiente subimos a dormir al
Weissmieshutte. El buen tiempo nos acompaña y hacemos cima, la siguiente jornada, los primeros
en el Laghinhorn. Traslado a Zermatt. Enrique, el incombustible quiere volver al Obergabelhorn. Ya
estuvo en la cima hace años.  En su historial tiene algún intento incluido el año pasado que fue la
única cima que no hicimos. Las chicas del Rhotornhutte y sus sonrisas animan. Primer día de ataque
nieva... y no salimos. Al siguiente es la buena y allá que vamos. A buen ritmo alcanzamos la cima de la
Wellencuppe y seguimos hacia el Gran Gendarme. En su cima deliberamos. Las pendientes inclinadas
finales están como el cristal y sin traza. Sir Enry no lo ve claro y decidimos bajarnos.                                                      

 Lo prudente y los "talveces" para otro día. Algo tristes volvemos al valle y a casa. Este año no fué como otros.  Bueno, no siempre es igual y las montañas, libres, nos esperan... siempre. Ánimo Sire...                    

Amanecer con el grupo del Mischabel al fondo.

Cima del Lagguinhorn.

 

Cordadas llegando al Lagguinhorn.

 

   En la terraza del Rothornhutte el primer día.

 

Un guía con su cliente antes de la Wellencuppe.

 

 

 

Ambiente en el Gran Gendarme.