PATAGONIA.

Este año si. Por fin nos reunimos una banda allá. La verdad ya me tocaba un viajecito. Entre lesiones y crianza no salía largo hace tiempo. Vivi mi compañera, mi "pura vida", arrea con Ayla, la peque, para dejarme este hueco que estoy aprovechando como loco gracias a ella.

Después de alguna aventura en los diferentes aeropuertos llegué a Chaltén la noche del 3 de Noviembre. Llovía. Para empezar ya tuve que hacer un vivac en los pasillos de un edificio con todos los bultos. Encontré a los amigos en la cabaña al día siguiente.

 

Durante casi dos semanas el tiempo estuvo choto como dicen aquí y nos dedicamos a patear y a escalar cerca del pueblo los días que se dejaba. Siempre pendientes del internet, aprendiendo de los locales a interpretar las distintas predicciones, por fin vemos llegar una ventana de lo que parece buen tiempo. Al menos eso decían.Los habitantes de la cabaña azul se reparten y el material empieza a salir de sus petates con el inconfundible sonido de la acción. Así Oriol Baró y Jordi Corominas, siguiendo en su línea, deciden marchar a una zona muy poco visitada entre el Lago Viedma y el Lago Argentino. El objetivo es una montaña llamada Cerro Moyano que Oriol, ribagorzano de origen pero habitual de la Patagonia, ya tenía en la cabeza hacía tiempo. ¿Y quién mejor para engañar que al Jefe Corominas?. Esto se llama alpinismo de investigación.

Macizo del Fitz Roy. Cara Este.

 

Aguja Poincenot, Brecha de los Italianos y Fitz Roy 3405 m.

 

Por otra parte Jonatan Larrañaga y yo decidimos intentar uno de los grandes de aquí, el Fitz Roy, que con sus 3405 m. es el más alto de la zona.

 

 

 

Pensamos en su cara oeste por la

Supercanaleta, una vía clásica de este monte. El día 12 tras una larga aproximación vivaqueamos en la base de la ruta. La meteo da algo de viento aunque despejado. Deberíamos hacer los primeros 1000 m. de noche. Normalmente esta parte de la vía es un corredor de nieve de entre 45 y 60 grados que se puede escalar sin cuerda si esta en condiciones. Después empiezan las dificultades de mixto y roca. Así, antes de meternos debajo de un bloque a pasar el rato en los sacos, nos acercamos a pie de vía y vemos que en el corredor hay poca nieve o hielo. Está muy seco y esto ralentizará la escalada además de tener que lidiar con bloques sueltos. A las doce y media suena el despertador y el viento. Las rachas han aumentado de potencia. Decidimos retrasar la salida esperando que cambie a mejor, pero dos horas después sigue igual. Entre el viento y como vimos el corredor por la tarde decidimos dejarlo encerrándonos en los sacos a la espera del sol. A la mañana, temprano, salimos del agujero y volvemos a Chaltén.

 

Jordi y Oriol preparando el material.

       

        

La aproximación hacia el Paso Superior.

 

 

     

 

Descansamos un día y al siguiente, el 15, volvemos a cargar los mochilones hacia arriba. Parece que labrecha buena es esta. Hemos cambiado de ruta pero no de objetivo. Otra vía rápida del Fitz: La Californiana. Esta línea fue abierta en diciembre del 68 por un grupo de escaladores habituales del Yosemite de la época. Eran los Funhogs, los cerdos divertidos. Hicieron un largo viaje desde California hasta aquí… en furgoneta. Esta vez si se apunta Paula Alegre la rubita, y junto con Jonatan salimos por la mañana hacia el Paso Superior donde pasaremos unas horas a resguardo del viento en una cueva que improvisamos en la nieve.   

 

 

 

 

 Llegando al Paso Superior.

     

   

 

A las 3 de la mañana del 16 estamos haciendo un café y al poco andamos por el glaciar camino de la rimaya, las rampas y un par de largos de mixto que nos conducen a la Brecha de los Italianos. De allí y ya con las primeras luces trepamos hacia La Silla y bordeamos por su parte alta el Glaciar con el mismo nombre. Tras un largo de hielo y mixto empieza la vía, la roca. La primera parte de esta ruta se desarrolla por la cara sur lo que aquí significa que no te da el sol, al contrario que en casa. Hace frío y vamos avanzando buscando el itinerario a veces poco evidente lo que nos hace perder tiempo. Nos turnamos en la cabeza de cuerda a tramos de varios largos. La escalada no es difícil aunque con el peso que llevamos nos hace apretar en algunos sitios.

 

Con las últimas luces del día estamos prácticamente fuera de las dificultades, o eso pensábamos, pero debemos seguir escalando de noche cansados, sedientos, con frío y sueño. Con ganas de acabar. En los últimos torreones damos vueltas como peonzas buscando una salida en ese mar de granito. Al fin paramos a las 3 de la mañana en una repisa. Lo que queda hasta la cima son 200 m. de trepaderos fáciles así que fundimos algo de nieve, nos tomamos unos sorbos de polvos calientes y dormitamos sentados tiritando juntos esperando que salga el sol.

6º largo.

En el largo 14.

 

  

Hielo hacia el Col del Cineasta.

Llegando a la R14 y la Poincenot al fondo.

     

A las 7 de la mañana del 17 estamos en la cima. Ya todo esta más bajo. Abrazos, emoción, fotos

y tras algo más de 20 rápeles por la vía Franco-Argentina de la cara este y La Brecha llegamos de nuevo al glaciar donde nos espera una estupenda nieve costra por si no estábamos suficientemente cansados. En el Paso Superior, donde tenemos los sacos, comemos una polenta, recogemos y seguimos camino, pasito a pasito, tropezando, hacia la civilización en busca del chuletón.…Tras cerca de 45 horas de actividad sin parar el cuerpito dice que ¡ya está bien!. Así que ahora comer, dormir, comer otra vez, algo de deportiva y paseitos cortos que es lo que recomiendan los que saben. También recomiendan rezar para que no venga ya mismo otra ventana de bueno. La Californian route es una de las más asequibles del Fitz Roy con +/-700 m. de dificultades mas todo lo demás y una dificultad de V, VI/A1. Es interesante llevar un buen croquis o tener una buena nariz para no perder mucho tiempo dando vueltas y llevar unas risas en la seta de la mochila para cuando falten.

        

Escalando en la noche.

 

Jon y Paula en la cima.

 

Paula, Jon y Dani en la cima.

     

Comienzo de los rápeles.

Ultimos rápeles de La Brecha.

Santi Padrós ya ha llegado a Chaltén y para matar el nervio se han hecho la Buscaini de la Aguja Saint Exupery con el Jefe. Este último con Oriol han abierto, en esta ventana, dos nuevas vías alpinas: una al Cerro Moyano y otra al Cerro Norte. Como ellos mismos dicen nunca nadie las repetirá. de nuevo y de nuevo también empezamos a pensar en la siguiente. De momento vamos a hacer un porteo hacia la zona del Torre cualquier día de estos.

  

Ojala tengamos suerte y mientras me voy a preparar unos mates para mimetizarnos con el ambiente. 

 

 

 

La Cabaña Azul. El Chaltén. Patagonia Argentina. 20/11/2012