Por fín conseguimos cuadrar con Vicente. Su poco miedo para hacer kilómetros y dejar a la banda abandonada en Mislata le traen a este destino pirenaico. La OESTE DEL TAILLON. La previsión es buena y parece que aún puede haber condiciones allá arriba. El sábado cerveza y bocata en Bujaruelo como es de rigor. Como lo es compartir un rato con la buena gente de linda sonrisa que allí te reciben.

A media tarde salimos cuesta arriba en busca del refugio de electricas   donde pasaremos la noche tras compartir intimidades filosóficas y sueños interrumpidos. 4.30 h. Desayuno. Fuera el viento y la "gabatxa" no animan mucho. Hace frío cuando empezamos a andar en la oscuridad. Al llegar al puerto entre la niebla nos juntamos con dos navarricos a los que como a nosotros se les pegaron las sábanas. Poco más arriba del puerto...

despeja y aparece nuestro objetivo. Que bién...! Que majo todo...! Cuanta gente...! Normal... son los últimos cartuchos invernales. En la norte clásica al menos seis cordadas y en la oeste parecido o más. Claro, todo el mundo por delante. Abiertos de mente como vamos oteamos el panorama y tras retirarse una cordada de la base de la CENTRAL y al ver que nadie más se metia decidimos probar suerte. Más que nada porque en la DE LA IZQUIERDA y LA QUINTANA había mucha gente.

Allá que vamos, con el Vicen to flipao y diciendo que si a todo. Lo que hace la inconsciencia...!. Claro, claro... Primer largo no invita mucho de seco y el siguiente tiene un color que invita poco poco... y así es. Pero el amigo no dice que no. En la primera reu y viendo el panorama le intento explicar, como neófito que es en estas lides alpinísticas, como ir haciendo y explicandole que si mixto, que si no protejo, que si las ayuditas.... blabla... blabla...

Paso como puedo entre mixto y hielo podrido mientras Vicen, impertérrito , me vigila. Como si lo viera todos los días... como si... Reunión..! Voy...! Y yo pensando en a ver que.... En na estoy viendo al jabalí que asoma apurando los últimos metros verticales. Muy bien bitxo...! Esto promete.

Así tras otro largo más un poco tieso y en mejores condiciones en el que Vicen luchará por su vida y la mía llegamos a las campas y resaltes intermedios con el sol empezando a calentar. Poco a poco avanzamos hacia la salida donde nos espera la cercana cima. 

"A la hora de comer" llegamos a la cima del Taillón. Super vistas, abrazo gordo y tostar al sol. Allí estan los navarros tostando también. Empiezan a bajar y nos deséan suerte para el descenso. Que razón tienen pienso mientras intento sonreirle a Vicente... Nos queda lo peor,... por lo menos para mi.

Al fín todo fue bien. El poco a poco funciona aunque lento. Al Vi se le vienen un porrón de kilómetros hasta casa pensamos mientras apuramos las cervezas y la charla con Rafa ya en Bujaruelo. Cansados y contentos arrancamos la furgo... Un placer Vicenchus...